Solemos entender que la psicología es la rama del conocimiento que se encarga de nuestro bienestar mental y emocional, ya tengamos alguna patología constatada o no. A decir verdad, así es. Pero, ¿cómo se llama el profesional que se encarga exclusivamente de nuestro ser y nuestra presencia en el mundo? La respuesta es el terapeuta transpersonal.

Lo cierto es que los especialistas en psicología incluyen la psicología transpersonal dentro del conjunto de terapias Gestalt. Por ello, en el post de hoy vamos a hacer referencia a esta parte de la psicología; hablaremos de sus orígenes y sus puntos en común. Interesante, ¿verdad? Puede que al acabar de leer este artículo te interese formarte profesionalmente en esta especialidad de la psicología. Si es así, antes de cerrar esta página consulta nuestra Certificación Internacional en Psicología para Adultos + Máster en Counseling y Gestalt.

Terapeuta transpersonal, detalles de su filosofía

Antes de entrar en detalles, cabe decir que podemos entender esta rama de la psicología como una filosofía. En términos generales, el papel del terapeuta transpersonal estudia el aquí y ahora del individuo o paciente. Analiza su estar y su relación con el mundo que le rodea para conseguir su plenitud espiritual.

A través de una serie de ejercicios, el terapeuta transpersonal busca integrar sus emociones y estados mentales con el espacio e intereses personales. Las técnicas que emplea sirven para potenciar su capacidad de empatizar con las personas, su compasión, su amor por los demás, sus habilidades creativas… Así, el terapeuta consigue desarrollar la consciencia de la persona hasta conseguir un nivel superior, es decir, la supraconsciencia, tal y como señalan los expertos.

En definitiva, el terapeuta transpersonal trabaja para ayudar al individuo en su crecimiento personal.

¿Qué es la terapia Gestalt?

Hablando con propiedad, la Terapia Gestalt pertenece a la rama de la Psicología Humanista. Es decir, es aquella parte de la psicología que no se dedica a tratar enteramente enfermedades mentales sino que trabaja para el desarrollo personal y espiritual del individuo.

Por lo tanto, este tipo de terapia se enfoca no tanto en el contenido sino en lo práctico. Es decir, observa el devenir de la persona. Le analiza mientras está pensando, sintiendo o realizando cualquier otro tipo de acción. Por eso, se dice comúnmente que la terapia Gestalt se fija en el «aquí y ahora» del individuo.

De este modo, igual que el terapeuta transpersonal, el terapeuta Gestalt realiza una serie de técnicas y ejercicios que ponen de manifiesto el devenir particular de la persona. Así, pone en relieve el cómo ha llegado hasta el problema que le acontece. De modo que el paciente aprende de ello para intentar hacerlo de otra manera, recuperando su capacidad resolutiva y toma de decisión sobre su vida personal. En cierto modo, a través de este tipo de introspecciones la persona consigue conocerse mejor y recupera su creatividad y toma de control.