Tantos días en casa ha cambiado por completo nuestros hábitos y rutinas. La alarma sanitaria que estamos atravesando ha cambiado por completo incluso nuestra forma de ver el mundo exterior, sobre todo, las relaciones humanas. Y una carga de incertidumbre e inseguridad se ha apoderado de muchas personas, que viven el inicio de la desescalada con miedo. Padecen lo que se conoce como el «síndrome de la cabaña«.

Se le llama síndrome porque no se trata de una enfermedad mental patológica. Sino que se emplea para describir los síntomas y reacciones que una persona puede experimentar ante una situación concreta, en este caso, miedo a salir de casa.

Especialistas en Psicología y Salud Mental han hablado estos días para explicar este fenómeno, otra secuela más de la actual pandemia del coronavirus. Ansiedad, estrés, trastornos del sueño o del estado de ánimo también son síntomas comunes estos días de confinamiento. Con el Curso Auxiliar de Psiquiatría + Máster en Neurología, incluido en el catálogo formativo de la Escuela, se estudia en profundidad este tipo de trastornos y cómo ayudar a las personas a superarlos.

¿Qué es el síndrome de la cabaña?

Si no es que lo sufras en primera persona, es probable que sepas de algún familiar o conocido que lo padezca. Ahora que empieza la desescalada muchas personas sienten reticencia a salir de casa y no confían en que la calle u otro lugar sea fiable para su salud y la de los suyos.

El domicilio familiar se ha convertido durante estos dos meses de cuarentena en el único espacio seguro y por lo tanto, se ha podido crear cierta dependencia. Así, el hecho de abandonarlo para volver poco a poco a la normalidad provoca que algunas personas sientan angustia a la hora de salir de casa.

Síntomas y afecciones

Tal y como apuntan los expertos, el síndrome de la cabaña no es una enfermedad como tal. Se trata de experimentar ciertas reacciones cognitivas o emocionales en relación a un suceso, en este caso salir a la calle.

Las personas que lo padecen describen un cúmulo de pensamientos negativos, catastróficos, a todo lo que tenga que esté fuera del hogar, de su zona segura y protegida. Salir de esta zona supone, por lo tanto, sentir cierta sensación de miedo, que se traduce en muchos casos en ansiedad, taquicardia, problemas para controlar la respiración, etc.

Ante esta situación, la reacción que los expertos han detectado es que las personas que sufren este síndrome evitan salir de casa o intentan controlar cualquier circunstancia que ponga en peligro la seguridad de la misma.

Cómo superar el miedo a salir de casa

Cada persona gestiona el miedo de forma distinta. Pero se intenta que cada individuo asimile un patrón de gestión propio. Es decir, cada persona deberá buscar un recurso que le ayude a superar el síndrome de la cabaña, adaptado a sus circunstancias y necesidades.

Los profesionales que han aportado información sobre esta cuestión indican que se trata de aprender a convivir de nuevo con estos estímulos, suprimidos durante tanto tiempo. Por ejemplo, cruzar el umbral de casa y permanecer fuera unos minutos. Afrontar la situación sin huir ante el malestar que pueda sentir. Poco a poco acostumbrarse a esta nueva situación.

Para ello, para afrontar este aprendizaje, los expertos recomiendan establecer un objetivo claro. Se requiere un enorme esfuerzo, de modo que se necesita una razón de peso para no abandonar durante el proceso. También es importante que para superar el síndrome de la cabaña o el miedo a salir de casa, la persona sea consciente que va a afrontar situaciones desagradables e incómodas. Por ello, marcar una meta lo suficientemente motivadora le ayudará a no entrar en pánico cuando se dé la situación.

En conclusión, se trata de superar este miedo enfrentándose a él. ¿Cómo? Es importante empezar por pequeñas cosas, como por ejemplo salir a tirar la basura, permanecer unos minutos fuera, cruzar la acera, etc. Y poco a poco aumentar tanto el espacio y el tiempo fuera del hogar.